Día del cooperante.

 

Según datos de 2005, hay cerca de 1500 cooperantes españoles distribuidos por el mundo. La mayor parte de ellos, casi la mitad, se encuentra en Iberoamérica, seguidos por aquellos que están en África Subsahariana, Extremo Oriente , Magreb y Oriente Medio. Muchos de ellos, llevan a cabo su trabajo en países en guerra o en situaciones muy difíciles. Por países, son Perú y Angola los que reciben mayor número de cooperantes, entorno a 100, seguidos de Mozambique, Nicaragua y Perú, que superan los 80. Esta cifra, se refiere a personal remunerado, excluyendo a funcionarios, voluntarios y misioneros.

 

Casi de la mitad de los cooperantes llevan a cabo su labor en ONGDs españolas distribuidas por todo el mundo. Por su parte, en la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) trabajan cerca de un 15 % de los cooperantes. También hay un número significativo en las Agencias del Sistema de Naciones Unidas, en la Unión Europea y en ONGDs extranjeras. Estos y más datos pueden encontrarse en el informe “cuantos somos los cooperantes"


El 28 de abril de 2006, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto del Estatuto del Cooperante, que desarrolla la Ley de Cooperación Internacional de 1998 y establece los derechos y deberes de quienes trabajan en programas de desarrollo y ayuda humanitaria en el extranjero.


Coincidiendo con la aprobación del Estatuto del Cooperante, el Consejo de Ministros aprobó el 28 de abril de 2006, un Acuerdo por el que se establecía el Día del Cooperante. Se eligió precisamente la fecha del 8 de septiembre, día en el que la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Cumbre Extraordinaria, aprobó en el año 2000, la Declaración del Milenio, en la que se establecieron una serie de objetivos globales, entre los que se destaca el de la lucha internacional por el desarrollo y la erradicación de la pobreza.

 

En México celebraremos en 2007 de nuevo el día del cooperante. Al acto, estarán invitados todos los cooperantes españoles que trabajen en México. Se pretende poder reunir a un número importante de cooperantes e intercambiar experiencias e impresiones. En los próximos días, se irá ampliando la información sobre este evento.

 

 "Descárgate el cartel del Día del Cooperante"

 

Palabras del Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación con motivo del Día del Cooperante en 2006.

 

"DIA DEL COOPERANTE"

Quiero agradecer sinceramente la presencia de ONG’s, misioneros, representantes de los órganos consultivos de la cooperación española, Comunidades Autónomas, Federación Española de Municipios y Provincias y personal de la AECI; porque vuestra presencia en este acto es un reflejo del compromiso solidario de la sociedad española. Es la expresión humanitaria y genuina de los valores que constituyen la ciudadanía del siglo XXI,  que se desenvuelve en la realidad compleja de un mundo global. Donde nos interpela y golpea la enfermedad, el hambre y la pobreza, así como la violencia, la inseguridad y la ausencia de futuro de millones de ciudadanos en muchas regiones y países del planeta.

 

Cerca de 1.500 cooperantes y cientos de organizaciones españolas, han tejido una de las redes más eficientes y solidarias que pueda tener hoy un país avanzado. La cooperación española está creciendo y lo hace con vigor y visión de futuro, con pasión y compromiso. El Día del Cooperante no es sólo una conmemoración, sino la fecha indicada para que la sociedad española reflexione también sobre el compromiso colectivo con los derechos humanos y con las graves desigualdades y conflictos que se generan en el seno de la globalización.

 

Hoy es el día señalado para orientar la mirada de la sociedad a nuestros cooperantes y mostrar nuestro rostro más solidario…, modelado por los rasgos del compromiso y la profesionalización. El sector de la cooperación al desarrollo ha crecido en España y en el entorno europeo. Y su vitalidad está condicionada por una realidad internacional compleja e incierta, sacudida por desastres humanitarios y naturales. Y, sobre todo, por fracturas aparentemente insalvables, que nos remiten a los ámbitos de la cultura, la economía y la política.

 

La cooperación internacional al desarrollo es hoy una política de Estado, no una expresión retórica. Constituye una parte sustantiva de la acción exterior de España. Y su normalización y empuje, a través del consenso del Plan Director de Cooperación y del Estatuto del Cooperante, presagian la eficacia de nuestra acción y el reconocimiento social de sus agentes.

 

La cooperación internacional forma una parte esencial de la planificación estratégica de la política exterior del Gobierno y tiene entidad propia en la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones, en el Grupo de lucha contra el hambre, en la nueva estructuración de las Cumbres Iberoamericanas, en el Plan África, así como en muchos de los instrumentos que articulan la política y la acción exterior del Estado.

 

He tenido la oportunidad de ver y conocer “in situ” la situación crítica y difícil en la que trabajan muchos cooperantes españoles en el África Subsahariana, en el Magreb, Iberoamérica, Oriente Medio o Asia. En estas regiones nuestros cooperantes son apreciados por su profesionalidad y respeto a las sociedades donde trabajan y se integran, porque defienden con convicción los derechos humanos y los valores democráticos y cívicos.

 

La confianza de la sociedad española en sus cooperantes es la misma que ellos inspiran en los países perceptores de ayuda. Confianza y respeto ganados con coraje y esfuerzo, dedicación y entrega, valores que constituyen la identidad de nuestra cooperación internacional y conducen la voluntad y la inteligencia de la solidaridad española en el mundo. Ésta alcanza también a la actividad de muchas de nuestras empresas transnacionales, que ejercen con rigor y respeto su responsabilidad social en países en vías de desarrollo. 

 

En la celebración del primer Día del Cooperante le devolvemos la gratitud a los agentes y organizaciones que han redimensionado y profesionalizado nuestra cooperación. Rendimos un merecido homenaje a los que defienden con su trabajo en el ámbito internacional las aspiraciones de concordia y progreso de la sociedad española, que se reflejan también en las misiones de paz, como la que vamos a iniciar en el Líbano. Esta operación en la que participarán nuestra Fuerzas Armadas se sustenta en la legalidad internacional, la respalda Naciones Unidas y expresa la voluntad de la comunidad internacional con la reconstrucción y pacificación de un territorio que vive un conflicto histórico y sangrante.

 

El Consejo de Ministros aprobó el pasado mes de abril el Estatuto del Cooperante e instauró el 8 de septiembre como el Día del Cooperante. Para fijar esta conmemoración se tuvo en cuenta la fecha del acuerdo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio; una meta global de la comunidad internacional para crear un mundo más libre, más justo y más solidario.

 

Es gratificante comprobar los niveles de consenso alcanzados en nuestro país en materia de ayuda al desarrollo y en la lucha contra el hambre y la pobreza. Desde la Secretaría de Estado de Cooperación se ha trabajado en el acuerdo político para caminar todos juntos en la misma dirección y con las mismas prioridades, sin cercenar matices, apreciaciones o enfoques diversos. Pues, sólo desde el diálogo podremos afrontar los retos que se plantea hoy la cooperación internacional. Y sólo desde el consenso podremos crear un sector pujante y eficiente, para paliar, en la medida de nuestras posibilidades, las necesidades urgentes de los excluidos de la globalización.

 

La presencia de la cooperación al desarrollo y de las actividades humanitarias en la vida pública española se ha incrementado notablemente, a ello ha contribuido el esfuerzo de todos, la apuesta decidida de la sociedad civil por la sensibilización social, la colaboración de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información.

 

No es casualidad que las ONG’s sean las instituciones mejor valoradas por la sociedad española y que la cooperación constituya un sector en alza que atrae a jóvenes y profesionales. La sociedad conoce y percibe que los cooperantes son nuestra primera línea en la lucha contra la pobreza y la injusticia, en el impulso al desarrollo sostenible, los derechos humanos y los valores democráticos.

 

En el Día del Cooperante la ciudadanía española reconoce, como señala el eslogan de la campaña, que “su trabajo hace que tu solidaridad llegue a buen fin”.  Muchas gracias.